Como todos los años, el día de noche buena lo pasábamos en compañía de nuestros amigos. La costumbre era que cada año fuera en casa de uno, así que este, me a tocado a mí hacer de anfitrión. Todo estaba ya preparado: el jamón y el queso en su tabla, las aceitunas caseras, los langostinos, las patas de cangrejo, la carne en salsa, las copas de helado para el postre, las doscientas clases diferentes de turrón y bombones…
Este año sería especial, vamos, que será mí año.
-Din-don.- Replicaba el timbre de mi puerta.
-Un momento.- les grite desde la cocina. Sabía perfectamente que eran mis amigos, pues los podía oír desde la calle.
-¡Abre Toni, que hace mucho frio aquí fuera!- me gritaban.
-Un segundo. Pasad, adelante todo el mundo, uno, dos tres, cuatro… doce, perfecto, habéis venido todos.
-Hombre, sabes que este año te toca a ti que te demos el sablazo.- me dijo Vicente.
-Pues pasad, sentaros y empezar a comer.-
Fue como ver a la marabunta devorar a una vaca en segundos. Mis amigos son todos tíos grandes y fuertes, así que hice comida como para un regimiento, pero por las hambres que gastan, yo diría que me dejaran limpia la nevera antes de los cuartos.
Una vez ya todos habíamos comido, saqué lo que todos estaban esperando, las botellas de alcohol. Whisky, Ginebra, Ron, Vodka, y como novedad, un licor casero de elaboración propia.
Casi era ya media noche y la gente no paraba de beber y recordar todas las batallitas que habíamos vivido. Que sí te acuerdas de aquella tía que al final era un hombre. De cuando nos colamos en aquella boda y salimos muy borrachos, que si fiesta por aquí y fiesta por haya… todos las gamberradas y payasadas que se hacen cuando eres joven salieron en algún momento de la conversación.
-¡Escucharme un momento!-les grité.
-Esta noche y cómo novedad, en vez de comernos las aburridas uvas, he pensado que con un licor que yo e hecho, y en estas copas de plata las cuales tenía guardadas para esta ocasión, que con cada campanada le demos un sorbo a la copa. ¿Qué os parece?
A todo el mundo le pareció bien. Cuando de beber se trataba, no había cosa que gustara más a mis amigos. Así que repartí las copas de plata y las llené con mi licor especial.
-Venga, preparaos que ya suenan los cuartos. Una, dos, tres, cuatro… doce. ¡Feliz año nuevo!- les grité a mis amigos.
Ellos no pudieron responderme, pues al dar la última campanada, se paralizaron por completo, quietos, de pie, con las copas alzadas y los ojos atemorizados por aquella situación.
-Perdonad amigos míos, pues creo que os debo una explicación.
Aunque me veáis bien, tengo una enfermedad rara, la cual me matará dentro de un mes. Me he recorrido medio mundo para encontrar una cura. Cuando ya casi había perdido la esperanza, encontré la solución, un viejo conjuro. Se cree que pudo ser de los sumerios o de alguna tribu anterior a ellos, no lo sé, pero en realidad me da igual. La cosa es que funciona y eso caballeros, será lo que me salve la vida. Lo siento por vosotros enserio, me caéis todos de puta madre, pero mi vida es mi vida y le tengo mucho cariño. Ya que todos me estáis mirando con ojos de odio, os contaré como funciona. Lo primero que debéis saber, es que el licor os mantendrá paralizados durante un par de horas. Segundo, es que no viviréis tanto, pues el demonio que e invocado está apunto de llegar. El se alimentara de vosotros y a cambió, me dará vuestras vidas. ¡No es genial!, podré vivir doce vidas. Eso será más o menos unos 800 0 900 años más. Y tranquilos por vuestras vidas, unas vez que el ser os haya comido, desapareceréis de la memoria del mundo, o sea, que será como si nunca hubierais nacido. Mirad los que podáis, por ahí viene el demonio. Puahh, es repugnante, parece una araña mutada con algún otro insecto.
Ver aquel ser comer, casi me hizo perder el conocimiento. Entre los gritos, la sangre y las vísceras des perdigonadas por toda la sala, sin olvidar el tufo que echaba el demonio. La verdad es que fue un poquito desagradable. Pero funcionó. Después de todo, sigo vivo a los 250 años de edad y me conservo bastante bien. Lástima que el mundo se acabara y yo sea el único superviviente.
Woao!
ResponderEliminarescribes genial
Broh..
me encanto tu estilo...
excelente historia
Muchas gracias por tu comentario Centlalpachtontli. Ahora mismo es que tengo poco tiempo para escribir, pero intentaré escribir por lo menos una al mes.
ResponderEliminar