viernes, 15 de octubre de 2010

El principio


No podía esperar, el corazón aplastado contra mi pecho hacía que me costara respirar cada vez más. Nunca fui muy impaciente, pero el momento lo requería. Llamaron a la puerta, se me aceleró tanto el pulso que me tambaleé y fui tropezando con los enseres de mi hogar por todo el pasillo. ¡Por fin ha llegado!, el libro de conjuros de los Utitas. Los Utitas fueron un pueblo Ibero, que durante mucho tiempo, se les atribuyó pactos con demonios y otras bestias del inframundo. Me relamía los labios sólo con pensar en todos esos conocimientos y del poder que podía sacar. Me costó mucho el poder traducirlos, debido a que los Utitas dejaron muy poca constancia escrita. Las demás tribus los reflejaron como una leyenda, algo que se les cuenta a los niños para que no sean malos. Entre sus hazañas se encontraban  mitos como Aldefir y sus fieros guerreros, a los cuales se le atribuían poderes mágicos, sus conquistas contra los pueblos más salvajes sin una sola baja, y de cómo doblegaban la voluntad de demonios de alta jerarquía de los infiernos y los hacían arrodillarse ante ellos. Espero que todo el dinero invertido en esta empresa pueda dar sus frutos. Después de tres días sin dormir, pude realizar la traducción total del manuscrito. ¡Los demonios eran ellos! Según pude observar, los rituales paganos que realizaban producían que la esencia de los demonios abandonase los avernos y se materializara en un cuerpo humano, que después de varias horas, deformaba el cuerpo del anfitrión y generaba un demonio capaz de sobrevivir a plena luz del día.  Algunas otras traducciones, hacían referencia al efecto contrario. El alma humana viajaba a los mundos de Hades, se introducía dentro  de un cuerpo de demonio y al regresar, había adquirido los poderes oscuros de la criatura.  Pero no es oro todo lo que reluce. Para que el ritual fuera completo, en ambos casos, se tenía que ingerir la carne de un inocente aún vivo. No podía ser, era todo tan bonito. ¿Seré capaz de segar la vida y condenar el alma de un inocente? La respuesta era sí. No me importaba ya nada, mi único fin era conseguir poder a toda costa. Repasé y repasé todas las traducciones hasta que Morfeo vino a por mí. Al día siguiente desperté con una energía nueva, después de soñar toda la noche con los poderes que iba a adquirir, mí mente y mi espíritu eran uno. Busqué la mejor ubicación para realizar el ritual. ¡Qué suerte la mía! No tuve que buscar mucho. Hacía unos años que el viejo instituto lo habían cerrado y por todos se decía, que el lugar estaba maldito. Qué razón tienen. Las fuerzas de magia negra y poderes ancestrales que emanan del lugar son ideales para el ritual. Fui a comprobar el lugar y parecía que la diosa fortuna estaba de mi parte. Los antiguos barracones de metal, seguían en pie como aguardándome en silencio. Era perfecto, la tupida vegetación y una jaula de metal, era justamente lo que necesitaba. Lugar tranquilo, silencioso, alejado de posibles curiosos, etc. Todo estaba preparado para tal fin. Ahora sólo me queda encontrar al inocente, aquel que completara el ritual con el sacrificio de su vida. Pero quien….   

No hay comentarios:

Publicar un comentario